Mª Amor Atienza Romero
3-7-2010
© lafortalezadelapalabra

Se clavó en esas manos vacías mi mirada,
A medida que se hacía la distancia,
Mª AMOR

De pronto se oscureció nuestro camino,
que juntos recorremos en la vida,
se ocultó esa estrella que nos guía,
y emprendimos con miedo su andadura.
Las noches se hicieron largas,
y tristes fueron sus días,
caminando en tinieblas cada trecho,
rota el alma, el corazón desecho.
Pasa el tiempo despacio a nuestro lado,
viendo amanecer cada mañana,
a ver si por fin llega ya el día
que se haga primavera nuestras vidas.
Mª AMOR
¡Aquellos Viernes preciosos!
Que venía mi jilguero,
todo feliz y contento.
Ya cuando me despertaba
el cielo estaba radiante,
todo era luz y alegría,
¡Era viernes! ¡Él venía!
Preparaba yo ya el nido
con esmero y con cariño.
Unas flores, unas rosas,
su comida, ¡Qué alegría!
Asomada a la ventana
lo esperaba yo impaciente,
¡Eran sus primeros vuelos!
¡Eran mis primeros duelos!
Y cuando por fin llegaba,
revoloteaba todo,
probaba las golosinas,
cariñoso daba el pico,
¡Estaba el nido completo!
Cuando llegaba la noche,
y cerraba yo la puerta:
¡Estamos todos! -pensaba,
y la dicha me embargaba.
Pero la felicidad es agua
que se escapa entre los dedos,
y al tenerme que alejar,
se me fue un poco entre ellos.
Y ahora cuando llega el Viernes,
yo miro el cielo muy triste:
¡No está completo mi nido!
¡Pues mi jilguero no viene!
Como recuerdo y añoro
¡Aquellos Viernes preciosos!
Que venía mi jilguero,
todo feliz y contento.
Mª AMOR
A lo mejor un día
no existen tiempo ni distancia,
y todo es un presente,
una inmensa mañana
de luz y de ternura,
mirada con mirada,
cariños con cariños,
y manos entrelazadas.
Una palabra resumiendo todo:
Amor es la palabra.
Amor es la existencia.
Amor. Amar. Con eso basta.
Mª AMOR
porque yo sentía frío,
me ha arropado tu cariño,
y me he dormido en tus brazos.
Y cuando me desperté,
no quise yo abrir los ojos,
por no romper el encanto,
y seguir así más tiempo,
cobijada entre tus brazos
Mª AMOR